Reseña Histórica

Con motivo de la celebración del Cincuentenario del Colegio Amalia Errázuriz de Ovalle, en el libro Cincuentenario, editado para dicha ocasión, Monseñor Bernardino Piñera Carvallo, entonces Arzobispo de La Serena, escribía: "El Colegio Amalia Errázuriz, en su medio siglo de vida y en el curso de su accidentada historia, ha podido experimentar que los caminos de Dios no son necesariamente los de los hombres".

   La idea vino del entonces Arzobispo de La Serena, Mons. Juan Subercaseaux Errázuriz. Él conocía, por tradición familiar, la gesta increíble de su bisabuelo, Don Tomás Urmeneta, un minero español que se empecinó en encontrar cobre en los Cerrillos de Tamaya, hasta que, tras doce años de infatigable labor de pirquinero, viviendo con su esposa y sus niñitas en una pobre choza sin agua y sin luz, acertó a descubrir uno de los minerales de cobre más ricos del mundo.

   La hija de estos mineros, nacida y criada en los cerros, al pie de una montaña en cuyas entrañas un padre visionario, como son todos los mineros, presentía la existencia de una inmensa fortuna, se casó con don Rafael Errázuriz, perteneciente a una familia santiaguina de alta aristocracia y de gran espíritu empresarial. En ese hogar Errázuriz-Urmeneta, nació la Sra. Amalia, a quien su hijo Juan quiso rendir homenaje al poner su nombre al Colegio que, en su recuerdo, deseo fundar en la Ciudad de Ovalle.

   Pero la Sra. Amalia Errázuriz de Subercaseaux era mucho más que la rica heredera de un abuelo pionero. Fue una mujer de extraordinaria santidad de vida, de una gran fe a la vez de una gran cultura, que dejó en cada uno de sus hijos una huella imborrable. La Serena pudo apreciar esa marca de familia en el gran Arzobispo que fue don Juan, otro ejemplo, que fue su hermano Pedro, el Benedictino, uno de los grandes pintores chilenos; también sus hermanas, sus sobrinos, entre los cuales se destacó el Obispo de Osorno, Monseñor Francisco Valdés Subercaseaux. Todos ellos dan testimonio de lo que fue la capacidad educadora cristiana de la Sra. Amalia.

   Quiso Monseñor Subercaseaux que el Colegio se levantara en Ovalle, porque es aquí, en esta Provincia de Limarí, donde transcurrió la vida heroica del abuelo pionero.

   De manera que, sobre la cuna del Colegio Amalia Errázuriz, se inclinan, desde un comienzo, como padrinos providenciales, la pasión del minero, el trabajo infatigable, el espíritu de empresa, la fe religiosa, y la cultura.

   ¡Qué Colegio habrá nacido bajo mejores auspicios!

Juan Subercaseaux

   Monseñor Juan Subercaseaux Errázuriz, Arzobispo de La Serena (1940-1942)

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Edificio de La Colina

   Pasaron los años y la idea de Monseñor Subercaseaux tuvo que ser revisada. El había pensado en un internado para señoritas, no sólo del valle, sino de todo el norte del país. Un tal Colegio debía tener necesariamente un costo elevado para atraer a jóvenes de familias acomodadas. Al llegar a 1971, se vio imposible mantener el proyecto primitivo. El Colegio, con todo su aspecto fastuoso, se veía rodeado de poblaciones nuevas en que vivían personas de muy escasos recursos. Las Hermanas Bautistinas estimaron que debían dedicarse más bien a la atención de los niños de esas familias pobres que eran miles, antes que educar a un grupo, necesariamente pequeño, de jóvenes que ni siquiera eran, en su mayoría, de la ciudad de Ovalle.

   Es así como resolvieron transformar su colegio en una escuela básica, la que hoy educa a varios centenares de niños, especialmente de las poblaciones aledañas. Fue entonces cuando un grupo de padres y apoderados, ex alumnas y profesores de Enseñanza Media del Colegio, de acuerdo con las religiosas, resolvieron continuar con la Enseñanza Media, primero en el mismo local y luego en sucesivos locales provisorios, hasta llegar a su edificio actual. Así renació el Colegio Amalia Errázuriz de Ovalle, heredero de una parte de la tradición de la fundación primitiva de Monseñor Subercaseaux y también gracias al esfuerzo de quienes proyectaron a este establecimiento educativo como centro de formación integral desde Nivel Medio en Prebásica hasta Cuarto año medio.

   El Colegio Amalia Errázuriz ha seguido manteniendo el espíritu cristiano en el cual fue fundado y una relación amistosa con la Iglesia Católica, pese a su absoluta autonomía.

   Y así como, por caminos que eran imprevisibles en 1941, se está cumpliendo hoy día en Ovalle el sueño de Monseñor Subercaseaux: una gran escuela básica al servicio de una población modesta y un prestigioso colegio particular que prepara para la vida a una parte importante de la juventud Ovallina.

    

   A partir de 1972, bajo la conducción de la Directora, Sra. Laura Pizarro Araya, quien logró aunar esfuerzos y voluntades par que el centro de Padres y Apoderados, Ex alumnas, Amigos del Colegio y Profesores, mientras el Colegio funcionaba en cuatro salas del Liceo de Hombres Alejandro Álvarez Jofré, reunían fondos para complementar la incierta y precaria subvención estatal y solventar, de este modo, los gastos inherentes al proceso educativo. Se iniciaba así la obra restauradora del nombre y del prestigio Colegio Amalia Errázuriz.

Laura Pizarro

          Sra. Laura Pizarro Araya            

   Dura labor la realizada por todos quienes formaban parte de la Comunidad Escolar Amalina, especialmente de los miembros que conformaron la Corporación Juan Subercaseaux, quienes pusieron a la venta acciones o derechos con el objetivo de reunir fondos para lograr el arriendo, con compromiso de compra de la vieja casona del ex fundo "El Mirador", propiedad de la Sra. Anita Moral de Corral. Iniciando en Abril de 1978 una nueva etapa, la que en ese entonces, se consideraba como definitiva, al conseguir dependencias propias. La Empresa Constructora Limarí, cuyos dueños eran Don Fernando Peñafiel Olivares, don Omar Elorza Smith y don Renato Peñafiel Olivares, asumió la responsabilidad de preparar las primeras dependencias en que funcionamos. Y, lo que parecía increíble, realizó la totalidad de los trabajos sin pagos ni compromisos previos. Tanto es así que sólo a fines de 1979, el Colegio comenzó a pagar, por mensualidades, lo que se adeudaba desde hacía un año y medio.

liceo hombres

Liceo de Hombres de Ovalle. Edificio Antiguo

   Esta es la verdad de cómo nació la realidad presente. No se contaba con medios económicos, pero teníamos, en cambio, amigos generosos y dispuestos a sumarse a la verdadera cruzada que ahora, desde la perspectiva que dan los años, pensamos que bien pudo titularse " Hagamos posible que el Colegio Amalia Errázuriz siga existiendo".

   La historia de lo que hoy somos, recién se estaba empezando a escribir. Seguiría la construcción, en 1980, de las tres salas del costado para los cursos de media, en un principio, luego, en 1982, la construcción del Pabellón de aulas, recibiendo un nuevo revés, al contraer un Crédito hipotecario con el dólar a $ 39 y de la noche a la mañana, producto del quiebre económico de la época, se transformara en una deuda que terminó de ser pagada, por adelantado, en 1998.

   En 1992, recién terminando las celebraciones del Cincuentenario del Colegio, se produce un cambio significativo e histórico. Culminaba una fecunda labor educativa de más de treinta años de la Sra. Laura Pizarro Araya, llamada a asumir una responsabilidad mayor: la representación del Presidente de la República, don Patricio Aylwin Azócar, como Gobernadora de la Provincia de Limarí. Asumió la Dirección el profesor de Matemática, don Patricio Gallardo Rivera, quien había llegado al Colegio en 1978, último año de funcionamiento en el Liceo de Hombres, al principio con las clases de enseñanza media y a partir de 1982, con dedicación exclusiva y a cargo de la Unidad Técnica Pedagógica; en 1986 asume la Subdirección , cargo que ocupó hasta diciembre de 1991, fecha en que se le nombra Director Académico, cargo que alcanzó a ejercer hasta abril de 1992, cuando asume la dirección.

   Nuevos aires para el Colegio, puesto que en octubre de 1992, en el seno de la Corporación Juan Subercaseaux, se evalúa la posibilidad de abandonar la condición de Colegio Subvencionado Compartida para transformarse en un Colegio Particular Pagado, dado el bajo porcentaje que significaba la subvención estatal a cambio de una supervisión, en ese entonces, casi asfixiante en el manejo de los recursos, situación que es presentada al Consejo Superior cuyos integrantes eran : la Presidente de la Corporación, el Presidente del Centro de Padres y Apoderados, el Director del Colegio, el Representante del Cuerpo de Profesores, Sr. Juan Araya Paz y la Representante del Centro de Ex Alumnas, Sra. Agustina Mas Layi. La entonces presidenta de la Corporación, Sra. Olga Corral Jorquera, junto al Presidente del Centro General de Padres y Apoderados, Sr. Claudio Rentería Larrondo y al Director del Colegio, realizaron reuniones de apoderados, por grupos, durante tres días, para exponer la situación que llevaba a tomar tan significativa decisión, dando a conocer un balance y una proyección de los ingresos y egresos económicos del Colegio. Una buena acogida tuvo la moción planteada, de manera que se iniciaron los trámites ante el Ministerio de Educación para llevar a cabo tan importante traspaso, comunicado a este fue aceptado con fecha 30 de Septiembre de 1992.

   Entre los éxitos logrados durante 1992-93, lo más relevante fue la implementación de 18 academias de actividades extra escolares que promueven el desarrollo de las potencialidades de alumnas y alumnos en actividades de libre elección que funcionan todos los días de 16:30 a 18:00 hrs de lunes a viernes y que generan actividades de intercambio con alumnos de otros Colegios de la Región, los días sábados. Durante ese periodo se construyeron las duchas y camarines, con aportes de actividades realizadas por el Club Deportivo y Cultural.

   Hasta 1996, el Colegio Amalia Errázuriz sigue desarrollándose sostenidamente, en lo cultural, artístico, recreativo, deportivo, realizando innumerables actividades, como Café Concert, Ramadas de Fiestas Patrias, Campeonato Nacional de Handbol, etc. Pero lo más relevante ha sido, en 1994, la llegada del Padre Alejandro Silva Contreras, párroco de la Parroquia San Vicente Ferrer y guía espiritual del Colegio, quien con su carisma y vocación religiosa trazó nuevos rumbos pastorales en nuestra Comunidad Escolar, formando en 1996 la Catequesis de preparación de Primera Comunión para nuestros alumnos, al interior del Establecimiento, con Catequistas y guías apoderadas.

   Mientras en 1997, con Don Ramiro Barceló Contreras como presidente de la Corporación Juan Subercaseaux, la Sra. María Hortensia Heredia Salinas Presidenta del Centro General de Padres y Apoderados, se ponía en marcha la Reforma Educacional Chilena, con los nuevos Planes y programas para Primero y Segundo Año Básico, en una noche Octubre de ese año, nuestra Provincia es afectada por un terremoto que produce grandes daños en toda la Ciudad, entre ellos la inhabilitación de la antigua casona, que albergaba las dependencias administrativas, baños, capilla, salas de artes, computación, cocina, Biblioteca y sala de Profesores, planteándonos un nuevo desafío, ya no proyectado en el largo plazo, sino como una urgencia.

   Difíciles momentos para el Colegio, representaba este un nuevo desafío. Mientras los demás Colegios de la Ciudad estaban inaugurando o construyendo nuevas dependencias, nosotros nos quedábamos con gran parte de la infraestructura en el suelo. Terminamos el año, con baños químicos, y toda la administración en una sala de madera de 6 por 8 m. Pero como siempre, contamos con la generosidad y apoyo de nuestros Padres y Apoderados, que mantuvieron a sus hijos en nuestras aulas a confiando en la calidad académica que el Colegio entrega y confiando en la capacidad de gestión administrativa y pedagógica de quienes lo administraban; partiendo por la Constructora Río Limarí, de propiedad de los Sres. Raimundo Peñafiel Salas y José Tomas Peñafiel Muñoz, quienes hicieron, en primera instancia una evaluación de las dependencias y luego las reparaciones del Pabellón de Aulas para poder reiniciar nuestras labores escolares, superando los difíciles momentos que toda la población vivía. Un reconocimiento especial merece todo el personal del Colegio, Profesores, administrativos, Paradocentes y Auxiliares, quienes demostraron una vez más el gran profesionalismo, compromiso y cariño con que realizan su labor al acomodarse a esta nueva situación y trabajar con más ahínco que nunca en mejorar los logros de manera que el Colegio no perdiera su sitial, a pesar de la pobre infraestructura.

Edificio Portales

Edificio Antiguo del Colegio

   El Directorio de la Corporación Juan Subercaseaux formado por Presidente: Ramiro Barceló Contreras, Vicepresidente: Gustavo Enrique Alvarez Julia, Secretaria : María Fernanda Galleguillos Pizarro, Pro secretaria : Patricia Bascopé Goldsack, Tesorero: Leonardo Corral Astorga, Directores: Noelfa Arellano Aguirre, Raquel Rojas Vallejos, Claudio Rentería Larrondo, José Troncoso Lagos, Fernando Peñafiel Salas y Julio Polo Núñez, junto al Director del Colegio, Patricio Gallardo Rivera, inicia la evaluación de factibilidad, en primer lugar de solucionar los problemas inmediatos como son la construcción de baños para todo el alumnado, en las vacaciones de verano y luego, de reconstruir o construir nuevas dependencias acordes a las necesidades que plantea la Educación para el siglo XXI.

   El primer gran paso fue la decisión de comprar un terreno a la salida sur de nuestra ciudad para construir allí las nuevas dependencias, debido al poco espacio disponible y la nula factibilidad de compra de terrenos aledaños a la actual construcción. Se consigue un crédito en el Banco de Créditos e Inversiones para comprar el terreno y cancelar por adelantado las últimas cuotas de la deuda histórica del Colegio por la construcción del Pabellón de Aulas.

   En 1998, se llama a concurso de proyectos de construcción del nuevo edificio, presentándose seis, de entre los cuales se eligen tres y se les pide a los arquitectos que realicen una presentación de su proyecto ante los integrantes de la Corporación, el Director del Colegio, quien junto al personal había fijado las necesidades mínimas en lo académico y administrativo, y un grupo de apoderados de profesión arquitectos o constructores. Se elige el novedoso proyecto del Arquitecto Don Eduardo Soto Silva, con quien se comienza a trabajar para la elaboración del Proyecto definitivo.

   En 1999 se preparan las bases y se realiza el llamado a licitación de construcción, presentándose cuatro empresas, cuyas propuestas varían entre 900 y 600 millones de pesos. Se decide que será la Empresa Constructora Río Limarí la que se adjudica la obra, por ofrecer un menor costo, menor tiempo y especialmente porque es una empresa local de apoderados del Colegio, que ayudará a tener una relación más armoniosa. . Junto a esto se inicia la etapa más difícil, conseguir el financiamiento de la obra por parte de alguna institución bancaria.. Difícil tarea, reuniones, presentaciones, antecedentes, etc., hasta que a fines de ese año el Banco de Crédito e Inversiones, fruto del apoyo y comprensión del Agente Regional Sr. Juan Yutronic y del Jefe de Oficina Local Sr. Carlos Facuse, y avalados especialmente por los grandes logros académico obtenidos por el Colegio, en forma sostenida durante los últimos 10 años, concede el Crédito por 38.800.- UF, a 20 años plazo.

   En Enero de 2000 se entrega el terreno a la Constructora para que se inicie la obra. Dificultades se presentan una tras otra: problemas de deslindes, baja compactación en las excavaciones para los cimientos, lo que obliga a profundizar la excavación desde 1,10 m. iniciales a 3 m, para asegurar la construcción.

vista actual

Actual Edificio del Colegio "Amalia Errázuriz"

   En Enero de 2001, la Constructora hace entrega de la obra, iniciando la mudanza desde las dependencias de calle Portales, la segunda semana de febrero, para iniciar las clases el 5 de marzo en nuestro nuevo edificio, haciendo realidad el sueño, que se iniciara en 1972, de las dependencias definitivas, acordes a las necesidades y al prestigio que el Colegio tiene.

   Nos encontramos en un inicio de milenio, con un Colegio Amalia Errázuriz más fortalecido que nunca en su historia: Una Moderna, funcional y optima infraestructura, con una gran labor pastoral traducida en actividades de acción social, Catequesis, Solidaridad, etc., alumnado participando activamente en el quehacer extra escolar que les permite desarrollar sus potencialidades y un Cuerpo de Profesores y Personal, bajo la conducción del Director Patricio Gallardo Rivera, que con Profesionalismo, idoneidad y compromiso, junto al apoyo de las Familias de nuestros alumnos, han ubicado, en lo académico, a nuestro Establecimiento entre los mejores 60 Colegios del país, fruto de los buenos resultados que obtienen las diferentes generaciones de Amalinas y Amalinos en la Prueba de Aptitud Académica, que permite que más el 80% de ellos ingresen a la educación Superior, aumentando cada año el número de ex alumnas y ex alumnos que terminan sus carreras.

   Un nuevo desafío para nuestra Comunidad Escolar Amalina: Fortalecer lo que hasta hoy se ha hecho y trabajar incansablemente por logras nuevas metas.

   Sobre los hombros de todos quienes trabajaron en el pasado, han actuado quienes conducen el Colegio hoy. Es responsabilidad de quienes están y de los que vendrán el que nuestro querido Colegio Amalia Errázuriz sea cada vez más grande, en beneficio de quienes en él se eduquen.

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